¿Cómo se educan los Millennials?

Los jóvenes sub-30 buscan carreras más cortas y orientadas a conseguir una rápida salida laboral. Los desafíos que enfrentan las universidades ante los nuevos espacios de formación que surgen en el mundo.

Los Millennials son la primera generación que accede al mundo a través de las nuevas tecnologías desde su alfabetización. Para ellos, los dispositivos móviles no fueron un avance científico, sino una realidad, una presencia constante, y, como estudiantes, esto genera un nuevo paradigma.

Los jóvenes sub-30 son los primeros dueños de una oportunidad única en la historia: el acceso instantáneo a la información. Ellos pueden acceder al conocimiento sin necesidad de esperar a que un maestro o profesor se los conceda. En ese sentido, la palabra alumno – del latín: el prefijo “a” significa “sin” y “lumno” de la raíz “lumen – luminis”, luz – debería modificarse, porque pueden alcanzar la iluminación o incluso llegar a las aulas con mayor luminiscencia que en décadas pasadas. La época en que las enciclopedias y las búsquedas eternas en una biblioteca eran el acceso principal están pasando a ser parte del pasado. En la actualidad, el mundo infinito del saber se encuentra a dos clicks de distancia.

Dentro de ese marco, las instituciones educativas comienzan a tener problemas a los que aún, salvo algunas pocas excepciones, no llegan a comprender en profundidad. Este nuevo idioma no solo comprende a las herramientas tecnológicas de la vida cotidiana, sino la manera de incorporarlas e implementarlas.

Según el último informe de la Organización Iberoamericana de la Juventud (OIJ), en América Latina hay más de 157 millones de Millennials, lo que comprende alrededor del 26% de la población total.

La educación, como el lenguaje y el conocimiento, es un organismo vivo, que muta acorde los cambios sociales, aunque su progreso esté moderado por estructuras rígidas. El nuevo milenio posee grandes desafíos y muchos de ellos surgen a partir del desarrollo de las nuevas tecnologías. El debate, en este caso, no gira en torno al acceso equitativo por parte de la mayoría de los educandos, como podría ser una década atrás. Planes como “Conectar Igualdad” en Argentina; “Plan Ceibal”, Uruguay; “Puentes Educativos”, Chile, y “Prouca”, Brasil, cumplieron una función más social inclusiva, que educativa, ya que si no se realizó, como se hubiese debido, una actualización acorde de las conocimientos de los educadores.

Los hábitos de los millennials o generación Y ya inciden en los sistemas educativos del mundo y fuerzan la búsqueda hacia modelos innovadores e invitan a definir una “nueva escuela”.“El formato de escuela se ha mantenido intacto por siglos. Hoy resulta obsoleto para nuestra sociedad del conocimiento. La transmisión de información dejó de tener sentido desde el momento que todos podemos acceder a información infinita de modo inmediato, y la misma cambia constantemente a una enorme velocidad. Aún así la gran mayoría de las aulas continúan bajo esos formatos pedagógicos”, explicó a Infobae Agustina Blanco, directora ejecutiva de Proyecto Educar 2050.

Para Miguel Zabalza Beraza, catedrático de didáctica y organización escolar de la Universidad de Santiago de Compostela, “hay un cambio de paradigma en la forma de ver la educación. Los profesores deben correrse del eje central y ver lo que sucede en las instituciones. Un colegio sin innovación se transforma en un ente burocrático, se necesita cierto nivel de caos”.“Ser un oyente pasivo choca con la propia realidad de los jóvenes que encuentran formas de acceder a información y conocimiento que se presenta en formatos cada vez más apasionantes”, sumó Blanco.

Según los especialistas, son cada vez más los estudiantes del nivel superior que buscan modelos rupturistas de formación, cuestionando así los formatos tradicionales universitarios, debido a que al egresar no encuentran una correlación positiva entre el alto costo monetario o temporal de ese estudio y la efectividad para encontrar trabajos apropiados.

“Los jóvenes viven en un contexto diferente que hace 20 ó 30 años. Están inmersos en un mercado laboral mucho más cambiante y que van a cambiar 15 ó 20 veces de posición y que muchas de esos trabajos hoy aún no existen”, contó a Infobae Gabriel Sánchez Zinny, director del Instituto Nacional de Educación Tecnológica y economista (INET).

Las nuevos espacios de formación

Esto generó un nuevo tipo de formación en EEUU: los Bootcamps, espacios que formación exitosos entre jóvenes interesados en programación y con fuertes deseos de convertirse en sus propios jefes. El suceso de los entrepeneurs en el mundo de las nuevas tecnologías se convirtió en un role model a seguir por miles de estudiantes que desean desarrollar competencias específicas que el mercado busca.

Los bootcamps están, en general, focalizados en entrenar personas para el mercado IT de manera muy costo-efectiva, donde la demanda de estas competencias técnicas es muy elevada. En Argentina, el caso más emblemático es Digital House, que surgió como respuesta a la necesidad de generar candidatos para el creciente mercado nacional de desarrollo de software; mercado al cual las universidades no están dando una respuesta apropiada.

En EEUU, instituciones como AltSchool, Khan Lab School y Summit Public Schools están experimentando con nuevos modelos de aulas donde se personaliza el aprendizaje y cuentan el respaldo de Bill Gates y Mark Zuckerberg. Estas iniciativas están abriendo el camino hacia un nuevo modelo.

Los millennials con su actitud y desencanto por el estado de oferta del mundo laboral contemporáneo abrieron un nuevo debate que coloca a las universidades en el centro de la escena: la diferencia entre la educación técnica más corta y concreta -que busca desarrollar competencias y habilidades específicas en base a necesidades del mercado- o la formación integral, tradicional, que brindan las instituciones clásicas, donde los estudiantes adquieren conocimiento amplio, con una fuerte base cultural, pero que no significa la integración dentro de la red del trabajo.

“Si la tendencia muestra que aumenta la proporción de estudiantes que se suman a la primer alternativa es porque se combina la necesidad de mercados nuevos en un mundo basado en economías del conocimiento con modelos y alternativas de educación innovadoras que están pudiendo adaptarse a esa necesidad. La economía requiere de técnicos altamente capacitados para acompañar el desarrollo de mercados de tecnología e innovación, de software, de industrias que buscan generar valor a los recursos naturales, y los formatos pedagógicos/tecnológicos innovadores (a través de MOOCs, bootcamps, o modelos sean híbridos o puros de educación digital a distancia) responden con celeridad, dinamismo y adaptación a ese contexto”, dijo Blanco.

Y agregó: “En mi opinión, estos dos formatos educativos, el de estudios terciarios para desarrollo de competencias y el de la universidad tradicional, continuarán co-existiendo en el largo plazo ya que buscan objetivos diferentes, y satisfacen intereses y necesidades diferentes. Aún así, la universidad deberá adecuarse más al contexto actual frente a la tendencia evidente de crecimiento del formato de competencias”.

Por su parte, Juan María Segura, experto en educación e innovación, comentó a Infobae: “El sistema educativo que rige la mayoría de las naciones en la actualidad es un acuerdo construido bajo un paradigma en donde la información es regulable y regulada y discrecionalmente recortada. El rol de las instituciones, que generaban oportunidades de aprendizaje que fuera de ese sistema no se daba con tanta naturalidad ya no existe. Eso se rompió por completo”.

En la actualidad, el interés en el aprendizaje personalizado está en su punto más alto. Según Google Trends, el volumen de búsquedas por este término es 3 veces mayor que en cualquier momento durante la última década. Esto se debe a una de las características de los Millennials.“Un rasgo clave de nuestra generación es cuánto valoramos la propiedad y la personalización. Que prosperan en entornos en los que se nos da una voz y pueden perseguir nuestros intereses personales, los ambientes en los que son tratados como individuos y no como parte de la manada”, sostuvo Vikram Somasundaram, CEO y Co-Fundador de Edusight, una startup que ayuda a los educadores a personalizar la instrucción a partir de datos de aprendizaje de los estudiantes.

Otro espacio, ya afianzado en la región, que comienzan a tener otra cariz son los politécnicos y terciarios, que se muestran como alternativas más directas, rápidas, para ingresar a la cadena de valor del trabajo. Allí, se busca responder a una demanda por talento técnico calificada que es cada vez más importante alrededor del mundo.“A los jóvenes de hoy y el mañana se les debe otorgar las capacidades para que puedan adaptarse a las nuevas posiciones que aún no fueron creadas”, explicó Sánchez Zinny, del INET.

Otros modelos pedagógicos emergentes

Algunos ya han demostrado un alto nivel de éxito, con miles de alumnos. Una de sus claves es que no se necesita una inversión educativa mayor y que pueden ser aplicables en las instituciones sin necesitar de realizar grandes cambios en su estructura.

1. Redes de tutorías: El modelo comenzó en México, donde ya la aplican más de 9 mil escuelas. Actualmente se aplica también en Tailandia y Singapur. Este enfoque educativo tiene como premisa esencial que un buen aprendizaje se da cuando coincide el interés de quien aprende con la capacidad de quien enseña. El profesor deja de ser “la fuente de conocimiento” para convertirse en un mediador. Además, todos los estudiantes pueden ser capaces de enseñar y aprender.

2. Learning One on One: También conocido como método Fontán, nació en Bogotá y hoy se aplica en otros países. El objetivo es ofrecer apoyo académico individualizado para los estudiantes y sus familias, mediante el análisis de los hábitos de aprendizaje de los alumnos y centrarse en sus puntos fuertes con el fin de fomentar la confianza.

3. Comunidades de aprendizaje: Su principal eje es la interacción y la participación de la comunidad en la escuela. Ya existen experiencias en España, Brasil, Perú, Colombia, México y Argentina (Ejemplo: CIPPEC). Si bien ya existen muchos avances, los países de América Latina corren por detrás de los europeos y norteamericanos. El predominio de la escuela tradicional, enciclopedista, basada en lo memorístico, donde el alumno sigue siendo una figura mayormente pasiva, sigue siendo la norma.“Esto genera una tremenda tensión entre los intereses de los alumnos y los procesos de enseñanza, entre los diseños curriculares que apuntan a desarrollar competencias mientras las prácticas del aula continúan transmitiendo información, con procesos de evaluación que buscan calificar versus procesos de evaluación modernos (formativos) que apuntan a fortalecer los procesos de aprendizaje y la metacognición. Esto es una tensión constante entre alumnos y docentes, entre políticas e implementación en el aula, ‘culpa de uno o de otro por lo que no ocurre’… así la deserción aumenta y los aprendizajes y desempeños no llegan a los niveles satisfactorios”, sostuvo Blanco.

El sistema de educación en Argentina tiene estas características. Lo que se necesita no un update, una actualización, sino una transformación. La manera de abordarla es el gradualismo, con una planificación estratégica y líderes capaces de modificar normativa y políticas, y animándonos a experimentar e innovar. Mirando al mundo y decidiendo comenzar un trayecto de cambio, que podrá ser lento pero debe comenzar ahora.

Los robots llegaron a las aulas y a los chicos les encantan

La movida se repite en varios niveles, es una disciplina que entusiasma y en la que los alumnos aprenden matemática y programación.

Es lunes por la tarde cuando Martín Guzmán abre su laboratorio de robótica para impartir algunas clases y talleres. Dicho así, suena a alguna institución de avanzada en el Silicon Valley. Pero no, Martín es profesor de informática en el Instituto San Eduardo de la ciudad de José C. Paz, una escuela secundaria en donde además de aprender saberes esenciales en matemáticas, literatura, filosofía y ciencias naturales, también se aprende a armar y programar robots.

Tan pronto se abre el laboratorio, los primeros asistentes del taller comienzan a llegar, impacientes. Algunos tienen 12 años y no muchos superan el metro y medio de estatura. “Lo primero que preguntan entusiasmados es: «Profe, ¿qué vamos a aprender hoy?». De inmediato arman grupos y un representante de cada uno se aproxima a buscar un kit completo, que los ayudará a desarrollar la capacidad de imaginar diversas soluciones para los problemas y mantener abierta la mente para los nuevos conocimientos,” dice Guzmán, entusiasmado.

Éste es sólo uno de los ejemplos del cambio de paradigma que está experimentadno la educación, en la que los conocimientos como la robótica y la programación resultan de sumo interés para los tiempos que nos han tocado vivir.

“Los kits didácticos son cada vez más económicos y pueden estar al alcance de casi cualquier familia. Esto permite llevar el estudio de robótica al aula de la primaria, incluso hasta el jardín de infantes, donde se pueden utilizar como herramienta de aprendizaje, además de despertar vocaciones tecnológicas en los chicos,” asegura el Dr. Miguel Aguirre, director del Departamento de Ingeniería Electrónica y Eléctrica del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), en diálogo con LA NACION.El amanecer de los robots

Si algo nos ha enseñado la ciencia-ficción de Hollywood es que los robots vienen del futuro y tienen, en la mayoría de los casos, un único objetivo: causar caos. Para entender los rudimentos de la robótica educativa hay que deshacerse de tales preconceptos.

La ingeniera Soledad Corrales es coordinadora general del Departamento de Aprendizaje Visual de la Universidad Tecnológica Nacional Facultad Regional Buenos Aires (UTN-BA), institución que desde hace años lleva adelante diferentes talleres en informática para escuelas de nivel medio en los que, también, se destaca el taller de robótica. “Para aquellas escuelas que deseen capacitarse a través de la UTN Buenos Aires, nosotros les proponemos un temario basado en el uso de software libre (el lenguaje de programación Scratch) y hardware libre para armar el robot.

“El kit tecnológico se conforma fundamentalmente de una placa Arduino [un microcontrolador de hardware libre], sensores, motores, LED y demás elementos que hemos seleccionado para el desarrollo del temario. La idea es que la escuela pueda adquirir estos materiales en cualquier local de insumos electrónicos, a muy bajo costo,” comparte durante la entrevista.

Tampoco es necesario que la escuela cuente con docentes que sepan programar enScratch o armar robots. “No necesitan contar con materiales especiales, ni profesores capacitados. Aquellas escuelas que estén interesadas en participar de esta acreditación, pero que no posean experiencia previa en el dictado de estos contenidos, tendrán la posibilidad de participar de una propuesta de formación docente. El temario a desarrollar por la universidad se basa en el uso de hardware y software libre,” agrega Corrales.Experiencias en el aula

Gustavo Riessinger es coordinador de la Escuela Municipal de Robótica de la localidad de Vicente López que, actualmente, cuenta con dos sedes, una en Olivos y otra en Villa Martelli, donde concurren chicos de 8 a 17 años. Pero eso no es todo.“También estamos dando clases de robótica en los Centros Barriales Juventud, a los que concurren chicos con vulnerabilidad social. Muchos de ellos viven en barrios carenciados del partido,” explica Riessinger.

Según el docente, los beneficios de este tipo de aprendizajes no tardan en aparecer.“Despierta en los jóvenes inquietud por el estudio aplicado a situaciones cotidianas, les abre el conocimiento a disciplinas no tradicionales, realizan cálculos matemáticos, para determinar ángulos de giro y potencia del motor, aprenden a resolver situaciones problemáticas en niveles de complejidad creciente, y adquieren conocimientos de programación en diferentes lenguajes, comenzando por Lego, continuando con Mini Blocks, Arduino y Brick Command,” afirma.Por su parte, Guzmán sostiene que “en las clases de robótica, los alumnos logran aprender lo más básico de las leyes de la física, así como también conocer todo tipo de sensores que actúan con el medio y provocan datos que son obtenidos, codificados y programados para generar el funcionamiento de lo que llamamos actuadores, como ser un motor o el encendido de una luz LED.”

Siguiendo este camino, el ITBA organizó en agosto último, un curso de robótica para niños que llevó un pegadizo nombre: Robotito. Durante el taller (que se repetirá en el mes de octubre) se enseñaron los primeros pasos de programación y pensamiento lógico a través de la creación de distintos robots móviles con los que experimentaron durante la actividad.

El programa contó con el apoyo de la compañía Lego, que proporcionaron los robots para trabajar. “Hoy la mayor parte de los niños de entre 8 y 10 años tienen una vida atravesada por la tecnología, por lo que su curiosidad e interés en estos temas va en aumento y resulta necesario captar su atención,” observó, al finalizar el evento, la ingeniera Marisabel Rodríguez, coordinadora del programa.También en la universidad

En estudios superiores, la robótica también se encuentra presente como disciplina transversal en muchas carreras.

“Robótica en serio es un tema que se estudia a nivel posgrado (maestría o doctorado). En el ITBA les damos a los alumnos los conocimientos generales de matemática, física, mecánica y electrónica indispensables y, además, ofrecemos un conjunto de materias electivas para abrirles las puertas al mundo de la robótica.“Tenemos graduados que están trabajando en proyectos de robótica industrial en plantas automotrices, en algoritmos de vuelo coordinado de drones, en programación de aplicaciones para robots en Google, y así -indica Aguirre-. La robótica es una ciencia compleja que puede ser abordada desde distintos ángulos: informática, electrónica, mecánica, física, matemática, y otras disciplinas. En la universidad se realizan trabajos y aplicaciones en materias como Ingeniería Electrónica y Mecánica, principalmente dentro del área llamada Mecatrónica, que es precisamente la simbiosis de electrónica y mecánica”.Cuentas pendientes

El gran problema es que, en la educación primaria y secundaria, tanto la programación como la robótica se estudian, en la mayoría de los casos, de manera extracurricular. El desafío de actualizar los diseños curriculares es un diálogo que aún sigue en estado latente.“Puedo fundamentar con toda certeza que la robótica y las nuevas tecnologías deberían tener su propio espacio en la currícula educativa. Tanto en el nivel nacional como en el global, mejorar la alfabetización digital es uno de los pilares para el crecimiento, y la robótica forma parte de eso. En no muchos años la demanda de trabajadores relacionados con las tecnologías de la información y comunicación crecerá de manera abrupta y, sin la formación adecuada, quedarán fuentes de trabajo sin cubrir,” asegura Guzmán.

¿Qué es Mindfulness y cuáles son sus principales beneficios para los niños?

a meditación se practica hoy en día para centrarnos, posicionarnos y vivir el presente, el hoy y el ahora. Vivimos subsumidos en un sinfín de pensamientos que permanentemente se la pasan revisando el pasado e imaginando el futuro y ello nos impide de manera concreta disfrutar del momento actual que estamos transitando.

Cómo permanecer en el presente y disfrutar lo que vivimos?

Meditando veinte minutos diarios donde bajamos el nivel de ansiedad y dejamos esos pensamientos retóricos de lado.

Percibimos la sensación de nuestro cuerpo, los aromas que hay en el ambiente, los sonidos externos que nos acompañan y disfrutamos del sonido de nuestra propia respiración profunda.

La meditación es nuestra ancla al presente.

A lo largo de la práctica, entendimos que la meditación no se trataba de un proceso demasiado difícil e intelectual para los niños y que ellos a partir de los 4 o 5 años de edad ya son capaces de desarrollar -a su manera- una vida interior profunda.

Que mejoras trae practicar Mindfulness con niños?

Las técnicas meditativas de Mindfulness, prestan especial atención al cuerpo y los niños comprenden muy bien el lenguaje corporal.

Investigadores y expertos en Mindfulness infantil como Felicia Huppert -de la Universidad de Cambridge-, Eline Snel, Roy Hintsa y Susan Kaiser entre otros, sostienen que el entrenamiento en Mindfulness puede mejorar no sólo a los sujetos que presentan síntomas relacionados con problemas de salud mental comunes, sino que también contribuye al bienestar y desarrollo general del menor.

Cuáles son sus principales beneficios?

1. Mejora el aprendizaje, la capacidad de concentración y la atención, la creatividad y el rendimiento académico.

2. Les ayuda a regular sus emociones, a encontrar la tranquilidad y el equilibrio cuando se sienten angustiados, molestos, enojados y con ello logran mayor seguridad.

3. Aumenta la introspección, observan de manera más objetiva y clara lo que les sucede en su interior, en el exterior, en los demás y en su entorno.

4. Desarrollan el valor de la compasión y la amabilidad hacia si mismos y hacia los demás.

5. Favorece a las habilidades prosociales, como la paciencia, la empatía, la alegría por el bienestar de los demás o la ecuanimidad

La educación STEAM

De acuerdo a los informes publicados por el Foro Económico Mundial, se estima que el 65% de los niños que hoy ingresan a las escuelas primarias, trabajarán en empleos que aún no existen. Este hecho es fundamental a la hora de repensar la escuela y sus metodologías. ¿Qué tipo de alumnos debemos formar?

Educar a través de la metodología STEAM, nombre conformado por las siglas en inglés de Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemática, se basa en combinar esas cinco distintas materias en proyectos integradores. Se apoya en la idea de que estas asignaturas comparten una base de pensamiento que nos prepara para la vida, que es el pensamiento lógico y racional, pero a la vez creativo, de resolución de problemas y trabajo en equipo. El objetivo es que los estudiantes amplíen sus recursos a la hora de afrontar los diferentes ejercicios y asignaturas, siendo más creativos a la hora de resolver los obstáculos que se les presentan.

¿Cómo surgió la educación en STEAM?

Para responder a esta pregunta debemos remontarnos a la década del 60. El matemático Seymour Papert, uno de los creadores del lenguaje de programación Logo, hablaba de un futuro en donde los niños usarían las computadoras como instrumentos para aprender. Pero en aquel entonces un dispositivo personal que reemplazara al lápiz y al papel era considerado ciencia ficción. Sin embargo, más de medio siglo después, sus predicciones se hicieron realidad. Computadoras, tablets y smartphones se convertirían en aliados de la educación.

Papert le atribuía un rol clave en el desarrollo del pensamiento a los juegos infantiles con engranajes. Creó la teoría del construccionismo, que plantea que a partir de la construcción de objetos o programación virtual, los niños desarrollan herramientas para resolver cualquier problema futuro. Sin dudas, él, junto a otras mentes brillantes, fueron quienes marcaron las bases de la educación STEAM.

¿Por qué es importante educar en STEAM?

Educar en STEAM potencia el pensamiento flexible y la creatividad. Las tareas que debe hacer el alumno requieren que él innove al combinar disciplinas. De esta manera, se lo entrena para el día de mañana poder resolver cualquier tipo de problema nuevo, incluso los que todavía ni siquiera existen. Además, fomenta el trabajo en equipo y la capacidad de análisis. Este tipo de pensamiento es fundamental en el siglo XXI.

Algunos ejemplos concretos pueden ser programar con Scratch que permite trabajar en Matemática, narrar historias en Lengua o repasar Historia creando un videojuego. Es posible trabajar el análisis de datos o la estadística con Literatura; relacionar movimientos artísticos con la composición química; y utilizar plantillas de estructuras químicas para colorearlas como si fuera un mandala.

¿Qué obstáculos deben superarse?

Uno de los principales desafíos es el papel del equipo directivo, que debe facilitar que sus docentes puedan poner en marcha experiencias de este tipo. Durante los niveles inicial y primario, los docentes pueden trabajan fácilmente en proyectos STEAM, de forma integrada con otras áreas. Pero en el secundario, es mucho más complejo que varios profesores puedan coordinar y ponerse de acuerdo para hacer proyectos articulados.

¿Cómo evaluar los aprendizajes STEAM?

Es fundamental cambiar el proceso de evaluación. Como explica Neus Sanmartí, profesora de la Universidad Autónoma de Barcelona y una de las principales investigadoras en el área de Didáctica de las Ciencias: “Si en un nuevo proyecto comprobamos que los alumnos saben activar las ideas que aprendieron, que saben cómo afrontar la resolución de los problemas que se van encontrando, que saben trabajar en equipo, que saben reconocer cuando no lo hacen bien y toman buenas decisiones de mejora, todos esos factores deben guiar nuestra evaluación”.

En conclusión, el mundo de un alumno que entra hoy a la primaria, para cuando termine el secundario, va a haber cambiado de manera impensada. Es por eso que nosotros como educadores debemos asumir la responsabilidad de prepararlos para ese futuro incierto. A través de la educación en STEAM estamos enseñándoles a resolver problemas que aún no existen; en otras palabras, contarán con las habilidades del siglo XXI.

Corrección de a pares: ¿Qué es y cómo realizarlo de manera efectiva?

Los alumnos también pueden ser parte del proceso de evaluación y corrección del trabajo que realizan sus compañeros.

A la hora de implementar la corrección de a pares en el aula pueden surgir varias dificultades iniciales. Muchas veces los alumnos comparan el feedback que ellos le dan a un compañero o que un compañero les da, con el de un docente, y prefieren el de este último, ya que suele contar con más profundidad y pertinencia. También, muchos alumnos pueden sentirse incomodos al ser examinados por un par, o tomando el rol de examinador.

Esta situación no debe tomarnos por sorpresa. Como educadores, debemos reconocer que la corrección es una habilidad la cual debe ser ejercitada para su mejora continua. En este sentido, cuando les pedimos a los estudiantes que se den entre ellos feedback, no se trata solo de intercambiar papeles localizando errores, sino que se trata de una actividad compleja.

Podemos identificar distintos puntos a tener en cuenta para promover una corrección de a pares focalizada y significativa, con el objetivo de enseñar esta habilidad como se enseñaría cualquier otra.

Definiendo una corrección de a pares efectiva

Los alumnos deben estar enfocados en reflexionar sobre lo escrito y no únicamente en identificar los errores más básicos. Una manera para promover esto es pedirles a los alumnos que escriban oraciones donde detallen la corrección, en lugar de circular o tachar en el papel sin ningún tipo de desarrollo. Por ejemplo, pueden escribir en sus devoluciones:

  • «La manera en que está escrita esta oración es confusa, no puedo seguir el hilo del trabajo.»
  • «Explicar un poco más porque elegiste este ejemplo para fundamentar tu idea.»
  • «Destaco que en la conclusión reúnas los aspectos principales del texto.»

Para que se trate de una corrección eficiente, esta debería cumplir la mayoría de estos puntos, que pueden reunirse en la sigla SPARK (en inglés):

  • Specific (específico): los comentarios hechos están conectados a una palabra, oración o frase especifica.
  • Prescriptive (prescriptivo): una devolución prescriptiva tiene como objetivo brindar soluciones o estrategias para mejorar el trabajo, incluyendo posibles revisiones o referencias a otros recursos o ejemplos que puedan ser útiles para mejorar el trabajo realizado.
  • Actionable (accionable): cuando el alumno lee la corrección, debe poder identificar cuales son los siguientes pasos que tiene que tomar para perfeccionar su rendimiento.
  • Referenced (referenciado): la retroalimentación hace referencia directa a los criterios de la tarea, los requisitos o las habilidades objetivo.
  • Kind (amable): es fundamental que todos los comentarios, aunque se trate de correcciones, sean amables y positivos, y que siempre estén apuntados a ayudar al compañero a mejorar.

Moldeando el SPARK FEEDBACK

Como con cualquier otra habilidad que se enseña, es útil comenzar modelando la retroalimentación de SPARK con un ejemplo. Se puede proponer corregir conjuntamente una tarea, donde el docente le explica a toda la clase su propio proceso de pensamiento para llevar a cabo la evaluación, determinando las diferencias entre un texto eficaz o ineficaz, y enseñando a ofrecer comentarios de calidad basados ​​en SPARK. También, el docente puede de ante mano hacer diferentes tipos de correcciones y luego, como clase, se examina su utilidad potencial para el autor.

Además, para que los alumnos puedan tener la oportunidad de practicar sus habilidades de devolución de manera autónoma, el docente puede distribuir en clase un texto para que cada uno busque puntos de mejora o errores para corregir. Luego del análisis individual, se hace una puesta en común donde se discute y evalúa los distintos tipos de correcciones hechas por los distintos alumnos.

Una vez que se está llevando a cabo la corrección de a pares, es importante que el docente revise y analice las devoluciones realizadas por sus alumnos. Una manera de evaluar el rendimiento es darles a los estudiantes «feedback sobre su feedback». Así, van a ir mejorando sus habilidades de evaluación y van a poder brindarles correcciones cada vez más útiles a sus compañeros.

En conclusión, una corrección de a pares efectiva debe proveer al escritor con información significativa para mejorar sus producciones, y a su vez debe proveer a quien está revisando la habilidad de analizar la pertinencia de lo escrito.

Fomentando la autoestima en nuestros hijos

Mucho se ha hablado de lo importante de una autoestima positiva en la formación personal de los niños y adolescentes

Mucho se ha hablado de lo importante de una autoestima positiva en la formación personal de los niños y adolescentes, así como también, las dificultades y problemáticas cuando la autoestima se encuentra desvalorizada, menospreciada.

Todos los ámbitos de la vida se ven afectados por nuestra autoestima pues ésta es el valor que nos damos a nosotros mismo, el sentido y pertinencia de nuestras habilidades, así como el concepto que tenemos de nuestro cuerpo, el significado que damos a nuestra existencia.

Un niño o adolescente que se sabe valioso y aprecia aquello que visualiza como propio, no se siente disminuido si pierde o si necesita ayuda pues sabe que es parte de su proceso de aprendizaje, asume retos y se esfuerza, convive con los otros bajo el concepto de respeto.

Pero, ¿cómo podemos generar el espacio y cobijo necesario para que nuestros hijos tengan un concepto de sí mismos positivo y no amenazante?

Elogiar por las habilidades y cualidades reales: Maximizar habilidades o características no reales en nuestros hijos genera confusión y como padres no podemos compensar o colocar mecánicamente conceptos positivos al interior de nuestro hijo. Tiene que ser él/ella quien relacione lo que le decimos con lo que ve en sí mismo, ser realista.

El respeto se enseña con el ejemplo: No podemos esperar que nuestros hijos se respeten a sí mismo si nosotros mismos los menospreciamos o los juzgamos duramente por sus errores. Toda equivocación es un momento para reflexionar sobre lo que podemos aprender. Al respetarlos les enseñamos a cómo respetarse y cómo el resto de su entorno debe hacerlo.

Lo perfecto es inalcanzable: Todos nos equivocamos, tenemos errores y caemos en incongruencias. Si fungimos para nuestro hijo sólo como un recordatorio de lo mal que lo ha hecho y lo mucho que le falta por mejorar, sólo motivaremos una desestimación de sus logros y de su esfuerzo.

Escuchar y responder: Indicar a nuestros hijos que lo que dicen y piensan merece ser escuchado y valorado, maneje turnos y no interrumpa, aunque no esté de acuerdo con lo que su hijo dice o expresa. Cuando llegue su turno de responder, procure permanecer calmado e indicarle lo mucho que le ama y lo que vale para usted.

Enséñelos a tomar decisiones y asumir responsabilidades: Tomar decisiones sólo se aprende tomando decisiones y aceptando las consecuencias de nuestras elecciones. Para los niños pequeños puede ser algo sencillo y en apariencia simple como ayudar a poner la mesa, que él elija cómo acomoda sus juguetes o decora su habitación, así como para los adolescentes implicará enseñarles a lavar y doblar su propia ropa, o tener la responsabilidad del aseo y decoración de su cuarto. Si ellos tienen la posibilidad de hacerlo (físicamente hablando) es importante que experimenten su potencial.

Ayude a explotar las habilidades de su hijo: Buscar espacios de convivencia, actividades que sean de su agrado, así como juguetes y juegos que fomenten su capacidad. Probablemente, de manera inicial, tenga cierta renuencia a experimentar algo nuevo, pero si abiertamente expresa lo mal que lo pasa y lo inadecuado que se siente, vale la pena evaluar si viene desde nosotros ese deseo de fomentar una habilidad que no forma parte de su personalidad y minimizamos alguna otra que sí pudiera llegar a satisfacerlo y hacerlo sentir con un valor propio.